Costa Luminosa: Dubai

Día 2: Explorando Dubai y embarcando en el Costa Luminosa

por Conchi Castañeira



[shadow width=”200″ align=”aligncenter”]


Costa Luminosa
Costa Luminosa
[/shadow]

 

Costa Luminosa
Naviera: Costa Cruceros
Puerto de salida: Dubai
Fecha: 19 Marzo
Año construcción: 2009
Tonelaje: 92.600 Tn
Pasajeros: 2.600
Tripulación: 921


[dropcap2]E[/dropcap2]l emirato de Dubai es uno de los siete que desde 1971 integran los Emiratos Árabes Unidos. Su arquitectura excesiva y lujosa la ha posicionado como una de las ciudades más renombradas de Medio Oriente y del mundo. Una ciudad que crece día a día y que hace todo lo posible por estar a la vanguardia del mundo.

Con un plan bien trazado en la cabeza y que queríamos llevarlo a cabo por completo, a las 7 de la mañana nos levantamos y después de disfrutar de un magnifico desayuno en el hotel nos fuimos andando, pues estábamos a cinco minutos, al centro neurálgico de Downtown Dubai. Allí nos encontramos con una imagen excepcional, enfrente el Burj Khalifa alzándose imponente con sus 828 metros de altura y brillando al sol de la mañana. A nuestra derecha y flanqueado por una estatua de Botero, el inmenso Dubai Mall, el centro comercial más grande del mundo con unos 1200 comercios en su interior, una gran pista de patinaje sobre hielo, un inmenso acuario con cientos de especies y un parque temático, el Sega Republic. A nuestra izquierda el lago artificial más grande del mundo que alberga la, también, fuente más larga del mundo; todo ello con unos puentes de estética veneciana y por donde se puede acceder al Souk Al Bahar, o lo que es lo mismo, otro zoco más tradicional, pero no por ello menos lujoso y con tiendas de firmas exclusivas. Y, por ultimo un complejo de apartamentos y hoteles de lujo.


[shadow width=”250″ align=”aligncenter”]

Costa Luminosa Dubai
Costa Luminosa, Dubai
[/shadow]
     
[shadow width=”250″ align=”aligncenter”]

Costa Luminosa Dubai
Costa Luminosa, Dubai
[/shadow]


En esta ocasión no pudimos subir a “at the top” o lo que es lo mismo el punto más alto del Burj Khalifa. Por problemas con uno de los ascensores se encontraba cerrado al público. Esta vez pretendemos hacerlo, para lo cual aconsejo hacer la reserva previamente por internet, pues el ahorro es considerable ( de 20 euros a 80 euros de hacerlo allí). También desde enero de este año se puede tomar un café, aperitivo o cenar en el restaurante cafetería más alto del planeta “At.mosphere”, nada menos que en el piso 122 de este singular edificio.

Dejamos Downtown, donde volveríamos al atardecer, para dirigirnos en taxi a Dubai Creek. Esto es una ría natural que se adentra en tierra aproximadamente 10 km. y que separa Dubai en sus dos barrios más historicos, Bur Dubai y Deira. Desde allí pudimos ver atracado ya en Port Rashid al Costa Luminosa esperando a que esa misma noche todos los pasajeros fuésemos embarcando.
Para cruzar de un lado a otro del Creek existen unos pequeños barcos o dhows que han estado muy unidos a la historia de esta ciudad y que a día de hoy son muy típicos entre los turistas, tanto para cruzar de un lado a otro, como para cenar en ellos.

Comenzamos a andar por Bur Dubai en busca del callejón hindú o como es conocido allí “little India”. Se trata de una calle de pequeñas dimensiones (unos 50 metros) donde está concentrada toda la esencia de India, sus olores, sonidos y por supuesto su gente, haciendo de ella uno de los rincones más pintorescos y auténticos de Dubai. En él, lo mismo te cruzabas con mujeres vestidas con saris de vivos colores, que con una especie de santones que iban a su pequeño templo a rezar. Nos resultó curioso que debido a su estrechez ( unos 3 metros) en una pequeña altura se encuentra una especie de guardia urbano marcando a golpe de silbato por donde debes circular, dependiendo si vas o vienes.Alrededor de esta callejuela se encuentran todas las tiendas de telas.


Cerca de allí tomamos el big bus, una de las mejores formas de moverse en esta ciudad en la que las distancias son inmensas. Este autobús turístico es un buen medio para hacerse una idea de Dubai. Puedes bajar en las paradas que quieras volviendo a subir en los siguientes autobuses, pues pasan cada 15 minutos. Nosotros compramos los billetes junto con los de Abu Dhabi, desde casa por internet (140 euros las dos ciudades, dos personas).La siguiente parada fue en Deira para encaminarnos a su famoso zoco del oro o gold souk. Se trata de un mercado internacional donde hay joyería italiana, orfebres de India, comerciantes de Siria y compradores procedentes de todo el mundo. Es un sitio estupendo para comprar oro con todo tipo de garantía, siendo los precios más baratos que en otros lugares. Puedes adquirir piezas que van desde los 18 quilates, hasta los 21, 22 y 24.En cuanto a los diseños, estos son de todo tipo, desde diseños locales hasta la última moda europea. Al ser nuestro viaje de aniversario mi marido me obsequio allí mismo con una alianza de oro blanco y diamantes y puedo asegurar, para la tranquilidad de quien quiera comprar y no se fie, que una vez en España me la han tasado en casi el doble del precio que pagamos allí.

De vuelta al big bus, esta vez con destino a Jumeirah. Allí se encuentra la mezquita del mismo nombre, la vimos desde el autobús. Nos bajamos en Jumeirah beach, o lo que es lo mismo, la playa publica a pie del famosísimo Burj Al Arab, el único hotel de siete estrellas del mundo. Este original edificio se inauguró en 1999, su forma está inspirada en una embarcación a vela y su localización está pensada de tal forma que su sombra no cubra la playa.Su silueta se ha convertido en todo un símbolo de Dubái y se puede encontrar en todo tipo de recuerdos y souvenirs. Su nombre en árabe significa “torre arábica” y es también el segundo hotel más alto del mundo. Esta construido en el mar sobre una isla artificial, en su punto más alto se encuentra un helipuerto que también hace las veces de cancha de tenis. Su propietario es el jeque de Dubai, uno de los hombre más ricos del planeta. Para poder entrar en él, a día de hoy solo se puede hacer bajo previa reserva, o bien de brunch, almuerzo, te o cena. Nosotros en esa ocasión no tuvimos tiempo, pero ya hemos hecho la reserva para tomar el brunch de los viernes ahora cuando volvamos en breve, pues creo que es una experiencia tanto a nivel gastronómico, como de lujo elevado a la máxima potencia, que la gente que lo ha hecho lo recomienda plenamente.


[shadow width=”250″ align=”aligncenter”]

Costa Luminosa Dubai
Costa Luminosa, Dubai
[/shadow]
     
[shadow width=”250″ align=”aligncenter”]

Costa Luminosa Dubai
Costa Luminosa, Dubai
[/shadow]

Después de sacar allí las fotos de rigor decidimos continuar. Nos hubiese gustado mucho quedarnos disfrutando de la playa, eso sí paseamos por la orilla, el agua estaba caliente y de un color turquesa que contrastaba con la arena blanca inmaculada, apetecía bañarse , pero cuando tienes el tiempo controlado tienes que renunciar a esos pequeños placeres y seguir con el plan propuesto.

De nuevo enganchamos el big bus y seguimos ruta. La siguiente parada fue el Souk Madinat Jumeirah. Este es otro de los muchos centros comerciales que existen en Dubai y también comprende un complejo hotelero, un centro de conferencias, un teatro, plazas, paseos ribereños, bares, restaurantes y cafés, así como tiendas de artesanía y productos locales de lujo. Las principales características de su diseño son las tradicionales torres de viento, las cúpulas, el trabajo de celosía árabe, las puertas talladas y las palmeras. El complejo está rodeado de canales, los cuales se pueden recorrer en “abras”, barcos-taxi locales. A estos canales se les llama la “Venecia de Oriente Medio”. Hay un punto desde el que las vistas del Burj Al Arab son magníficas, sobre todo para hacer buenas fotos. Recorrimos un poco su interior, aprovechando para tomar algo pues ya era mediodía. Nos pareció un lugar tranquilo y con una estética muy cuidada. También vimos varios locales de copas, que aunque a esa hora estaban cerrados, nos dio la sensación que eran uno de los puntos de encuentro de la “gente guapa” en las noches dubaities. El sitio nos gustó tanto que decidimos que volveríamos la última noche de estancia en Dubai y así poder ver el ambiente nocturno.

Volvimos a nuestro apañadísimo Big bus. Esta vez pasamos por Dubai Marina pudiendo contemplar sus muchos rascacielos, todos a cual más vanguardistas. Al poco empezamos a adentrarnos en The Palm Jumeirah, o lo que es lo mismo, de momento la única isla artificial construida en Dubai. Debe su nombre a su forma, una palmera y se compone de tres secciones principales: el Tronco que es donde se encuentra la avenida principal de la isla con sus accesos principales. Las Frondas, que anexas al tronco simulan el follaje de la palmera y es exclusivamente residencial. Y por último, el Creciente, que rodea la isla en forma de media luna. Es aquí donde se encuentra el hotel Atlantis, al cual se accede, o bien por carretera mediante un túnel bajo el mar, o por un monorail. Nosotros lo hicimos por carretera. En esta ocasión no nos bajamos del big bus, solo vimos el hotel Atlantis de forma panorámica, teníamos pensado volver a verlo por dentro el ultimo día de nuestra estancia en Dubai. Así que dejare para ese día mis impresiones acerca de este hotel tan singular.


[shadow width=”250″ align=”aligncenter”]

Costa Luminosa Dubai
Costa Luminosa, Dubai
[/shadow]
     
[shadow width=”250″ align=”aligncenter”]

Costa Luminosa Dubai
Costa Luminosa, Dubai
[/shadow]

Siguiendo la ruta del autobús llegamos al Mall of the Emirates, otro centro comercial, donde decidimos bajarnos solo para ver el Ski Dubai, la pista de esquí indoor más grande del mundo. En ella se puede practicar esquí, snowboard y demás actividades de nieve. Sus dimensiones son 85 metros de altura, 80 metros de anchura y 400 metros de longitud. Hay 5 recorridos con diferentes niveles de dificultad. No deja de resultar chocante ver en medio del calor y del desierto a la gente esquiando forrados de guantes y ropa de abrigo. También dispone de bar de hielo donde poder tomar una copa.

Entrada ya la tarde decidimos volver en el big bus al Dubai Mall para hacer allí unas compras. Es imposible ver en horas todo este inmenso centro comercial. Existen una especie de totem digitales donde puedes buscar la tienda que te interesa en sus cuatro plantas. Pudimos ver todo tipo de tiendas, desde las franquicias más vistas en Europa, hasta firmas americanas, pasando por grandes almacenes allí integrados y todas las firmas más exclusivas de diseño a nivel mundial. También su oferta gastronómica es para tener en cuenta, comida local, americana, salones de te exclusivos de Paris como Laduree o Fauchon, café exclusivo Armani, la famosa “magnolia bakery” conocida en medio mundo por ser donde la protagonista de “sexo en Nueva York compraba sus cup cakes, etc, etc.A parte de las firmas en joyería más exclusivas, existe en otra zona, otro zoco del oro con joyeros locales. Tambien la zona de moda árabe, es decir abayas exclusivas ribeteadas en piedras preciosas con velos a juego. Una de las cosas que más me llamo la atención, como mujer que soy, fue ver a todas las locales con las abayas de lujo y colgando de sus brazos bolsos firmados por Gucci, Chanel o Louis Vuitton.A mi marido, por su parte, fue ver los coches aparcados en la parte fuera, modelos que nunca antes habíamos visto de Mercedes, Aston Martin y demás firmas de gran lujo.

Después de hacer unas cuantas compras, hay tiendas cuyos precios son bastante más baratos que en España, salimos a la parte fuera del centro, a la zona de restauración, estaba ya anocheciendo y empezaba el espectáculo de las fuentes de luz, sonido y agua. El ambiente que vimos nos dejó sin palabras, la iluminación parecía propia de una ciudad en navidad, todas las palmeras completamente iluminadas, la temperatura ideal, el bullicio de la gente invitaba a sentarte y observar mientras tomabas algo, y eso fue lo que hicimos. Disfrutar del espectáculo de las fuentes, de la luna al lado del Burj Khalifa y de todo lo que ese día nos había brindado la ciudad, a la cual estábamos seguros, volveríamos.

Con cierta pena por tener que despedirnos de todo aquello volvimos al hotel a recoger nuestras maletas. Eran cerca de las 20.00 horas y ya se podía embarcar. Un taxi nos llevó al puerto (6 euros), los taxis son totalmente fiables, no se regatea y funcionan como en cualquier sitio de Europa, limpios y con aire acondicionado, cosa que es de agradecer.

Ya en el puerto embarcamos con un poco de lastima, pero con la ilusión de que empezábamos otra etapa de este viaje, ahora le tocaba el turno al mar. Fuimos directos a nuestro camarote, donde ya nos habían dejado todos los detalles por ser socios de costa. Vimos que el camarote era exacto al del año anterior, pero esta vez con balcón, grande con dos sillas y una mesa, era muy relajante. Como ya conocíamos el barco nos dispusimos a subir a cubierta para ver desde allí el skyline de Dubai. Después de darnos una ducha y arreglar un poco las maletas y las compras de ese día fuimos al restaurante Taurus a cenar, fue allí donde sentimos un poco el caos de tanta gente concentrada en el mismo sitio y con la misma intención, unos se iban y otros como nosotros llegábamos. Pero enseguida nos olvidamos de esto, en cuanto volvimos a nuestro camarote y en el balcón nos tomamos unas copas de champan brindando por un viaje que acababa de empezar y pintaba muy bien.

Continuará …………


[custom_box]¿Pensando en un Crucero con Costa Cruceros?

Descubre los próximos programados.Comprueba el calendario de cruceros, itinerarios y disponibilidad de camarotes. Aprovechate de las ofertas de última hora.

CALENDARIO y OFERTAS ULTIMA HORA COSTA CRUCEROS

[/custom_box]

rerportero a bordo, experiencia en crucero

Conchi Castañeira:

Me inicie en el mundo de los cruceros en el año 1999, con la compañía Costa Cruceros, a bordo del Costa Riviera, un barco del que guardo un grato recuerdo. El crucero fue de 10 días, desde Savona a Tierra Santa, pasando por Alejandría y gran parte del Mediterráneo. De aquella los cruceros poco o nada, tenían que ver con los de ahora. No existía tanta oferta ni información. Se encarecían muchísimo más. Los barcos no eran las moles de ahora, tenían el encanto especial de los cruceros que habíamos visto en el cine y, desde luego, se mimaba muchísimo mas al pasajero, era todo más personalizado

viajar en crucero

▼   PARTICIPA EN LA COMUNIDAD CON TU COMENTARIO ▼: