¿Alguna vez has escuchado a alguien decir «ese crucero tiene demasiados días de navegación«? Yo lo oigo constantemente, sobre todo entre quienes planean su primer viaje. Y siempre sonrío.
La verdad incómoda que nadie te cuenta cuando empiezas en esto de los cruceros es que, con el tiempo, esos días «aparentemente aburridos» terminan convirtiéndose en los favoritos de muchos de nosotros.
En mis primeros cruceros allá por el 2000, yo también los veía como un mal necesario. Ahora, después muchas travesías realizadas, los busco específicamente al elegir itinerario.
Un fenómeno curioso que observamos en los grandes barcos modernos es cómo, a pesar de llevar miles de pasajeros a bordo, durante los días de navegación muchas zonas parecen sorprendentemente tranquilas.
¿Dónde está todo el mundo? Disperso por estas naves que, especialmente algunas construidas después de 2020, se han convertido en auténticos parques de atracciones flotantes.
Y es que ya no estamos en 2010, cuando un día de navegación significaba bingo, trivial y tostarse al sol. La revolución silenciosa que han experimentado los cruceros en la última década ha transformado por completo lo que significa pasar un día en alta mar.
LO QUE DEBES SABER:
- Los días de navegación son los únicos en que realmente aprovechas TODO lo que has pagado por el barco.
- En 2025, un barco moderno puede ofrecer más de 150 actividades diferentes en un solo día de navegación.
- Al contrario que muchos piensan, los barcos más grandes (con más pasajeros) suelen sentirse menos abarrotados durante los días de navegación porque las actividades están más distribuidas.
Lo que nadie te cuenta sobre los días de navegación
No voy a mentirte. Lo que hace excepcional un día de navegación no es la programación oficial del crucero (aunque ha mejorado mucho) que encontrarás en un «Daily program o Programa Diario», sino tu capacidad para diseñar la jornada perfecta.
La mayoría de pasajeros novatos cometen el mismo error: tratar de hacer TODAS las actividades programadas, como si fuera una carrera contrarreloj. Acaban exhaustos, frustrados porque han «perdido» tres cosas que querían hacer, y sin haber disfrutado realmente de nada.
Mi mejor consejo después de más de dos décadas navegando: elige máximo tres actividades que realmente te interesen, y deja el resto del día para improvisar, descansar o simplemente contemplar el horizonte con una bebida en la mano. Por alguna razón, el cerebro se relaja de una manera especial cuando no hay tierra a la vista.
Desayuno sin prisa, el auténtico lujo
Mi rutina personal en días de navegación siempre incluye un desayuno con 2 opciones según mi animo: o madrugador para ver amanecer o tardío y pausado. Sí, soy ese tipo que verás tomando el primer café cun croisant en el buffet recien abierto totalmente solitario a primera hora viendo los primeros colores del sol o el que está desayunando tranquilamente a las 10:30 mientras medio barco ya corre de un lado a otro con el programa de actividades en mano.
Además. si quieres combinar desayuno y almuerzo, casi todas las navieras han apostado fuerte por los «sea day brunch» (brunch de día de navegación). Carnival fue pionera, pero ahora Royal Caribbean, Norwegian Cruise Line y MSC tienen sus propias versiones.
Tecnología que cambia el juego
En 2025, ya no tiene sentido perder el tiempo haciendo filas (excepto si vas en horas punta del buffet o restaurante principal). La tecnología ha cambiado el panorama.
Por ejemplo si viajas por el Caribe en el Wonder of the Seas, puedes usar exclusivamente la app de Royal Caribbean para todo: reservar espectáculos, revisar qué actividades hay cada hora, e incluso pedir bebidas que te llegarán directamente a tu tumbona junto a la piscina.
Las medallitas inteligentes de Princess (Ocean Medallion) y MSC Cruceros (MSC for Me) van incluso más allá. La medalla no solo te abre la puerta del camarote, sino que permite al camarero ubicarte exactamente en cubierta para traer tu pedido. Esto no es el futuro, esto es ahora mismo.
✱ CONSEJO: no te dejes llevar por la novedad. He visto gente tan enganchada a la aplicación que se pasa el día mirando la pantalla en vez de disfrutar del hecho de que, literalmente, están navegando en medio del océano. La aplicación es una herramienta, no el objetivo de tu día.
Las mejores experiencias cuestan más (a veces)
Seamos sinceros. Los cruceros se han vuelto maestros en el arte del «upselling» (venta adicional fuera de al reserva): desde paquetes de bebidas hasta restaurantes de especialidad, todo parece tener un cargo extra.
La mayoría de estos extras se concentran en los días de navegación, y algunos valen cada céntimo… otros no tanto.
Restaurantes que SÍ merecen el extra
Durante los días de navegación, muchos restaurantes de especialidad ofrecen menús de almuerzo más económicos que sus cenas. Por ejemplo, el Chops Grille de Royal Caribbean tiene un menú de almuerzo a 24,99€ (aproximadamente) que incluye prácticamente lo mismo que la cena de 54,99€. La diferencia de precio es obvia.
Lo mismo ocurre con el Pinnacle Grill de Holland America, donde puedes probar su famoso chuletón al mediodía por aproximadamente la mitad de precio. Estos «secretos» no los verás anunciados a bombo y platillo, pero están ahí.
Y si eres un foodie como yo, no te pierdas las experiencias gourmet en alta mar. Holland America Line ofrece cenas espectaculares diseñadas por su Culinary Council que suelen incluir durante los días de navegación en el restaurante principal sin coste extra.
En el Koningsdam probé uno de estos menú degustación que combinaba platos de varios chefs de renombre mundial, con una presentación y sabores que rivalizaban con restaurantes con estrellas Michelin en tierra.
Experiencias que NO valen la pena
Por otro lado, hay extras que simplemente no compensan (aunque eso depende de cada persona).
Las sesiones fotográficas «profesionales» suelen ser caras y, según nos comentan algunos lectores, raramente cumplen las expectativas para el precio que tienen. Sin embargo, no descartes la idea antes de pedir que te enseñen ejemplos de fotos hechas para esta sesión especial, eso te dará una idea de si merece la pena para ti.
Los seminarios «gratuitos» de spa casi siempre terminan en una intensa sesión de venta de productos carísimos. Y esas degustaciones de vinos de 25-30€? Suelen ser bastante básicas y, sinceramente, he tenido mejores experiencias en pequeñas bodegas de La Rioja por mucho menos.
¿Qué hacer realmente en los días de navegación?
Vale, vamos a lo concreto. Estas son las actividades que, según mi experiencia y lo compartido por muchos de nuestros lectores, realmente merecen tu tiempo en 2025:
✱ Para amantes de la adrenalina
Los barcos nuevos están aumentando las opciones de entretenimiento rivalizando con los parques temáticos. Esto era impensable hace una década, Estas son algunas ideas:
- RipCord by iFly en los barcos Quantum de Royal Caribbean: Es un simulador de caída libre REAL. No un tobogán ni una tontería. Estás flotando en el aire, en medio del océano.Cuesta unos 50€ la experiencia, pero si lo reservas a bordo para el siguiente crucero, suelen tener buenos descuentos.
- The Bolt en el Carnival Mardi Gras, Carnival Celebration y Carnival Jubilee: Una montaña rusa EN EL MAR. Repito: UNA MONTAÑA RUSA EN EL MAR. Es corta pero intensa, sobre todo cuando el barco se mueve un poco. Cuesta 15€ por vuelta, y merece al menos una prueba.
- Go-Karts en Norwegian Prima, Norwegian Viva y Norwegian Joy: Puedes conducir un auténtico kart a 45km/h en la cubierta superior de un crucero. La pista del Norwegian Prima es de casi 500 metros. No es barata (unos 15-20€ por 8 minutos), pero la experiencia es única.
Y sí, también están los clásicos: paredes de escalada, simuladores de surf, tirolinas sobre el barco… pero ya no impresionan tanto comparados con las novedades de los últimos años.
✱ Para quienes buscan relax
Si lo tuyo es más la tranquilidad, los cruceros también han evolucionado:
- Las zonas «solo adultos» se han multiplicado y mejorado. El Serenity de Carnival sigue siendo básico pero funcional. El Haven de Norwegian es espectacular pero subido de precio. Uno de los favoritos es el Sanctuary de Princess, que por unos 20-40€ al día te ofrece tumbonas acolchadas, servicio personalizado y toallas frías perfumadas.
- Los spas marinos ya no son simples saunas y masajes. El Mandara Spa del Norwegian Encore, con su circuito termal y sus camillas calientes mirando al mar, es una experiencia que recordarás años después. No es barato (unos 40€ por día), pero si consigues un pase semanal el primer día, puedes conseguir un buen descuento.
- Bibliotecas y salas de lectura. Vale, esto no es nuevo ni caro, pero se ha vuelto un tesoro escondido. En un mundo hiperconectado, el rincón de lectura del Koningsdam de Holland America, con esas butacas de cuero mirando directamente al horizonte a través de ventanales enormes, se ha convertido en uno de mis lugares favoritos para simplemente existir en paz.
✱ Para familias que quieren conectar
Si viajas con niños, los días de navegación son oro puro:
- La piscina MÁS VACÍA. Parece contradictorio, pero durante los días de navegación, las piscinas principales suelen estar menos abarrotadas a media mañana (entre 10-12) y a media tarde (15-17). ¿Por qué? Porque la gente está dispersa en actividades o almorzando.
- Los programas infantiles están a tope. Tanto Adventure Ocean de Royal como Camp Ocean de Carnival despliegan su arsenal completo de actividades en días de navegación. Los más pequeños no querrán salir ya que los tienen haciendo desde experimentos científicos hasta una búsqueda del tesoro que duraba todo el día.
- Juegos en familia. Las navieras han mejorado mucho sus ofertas para familias. Los juegos tipo televisión como «Minuto para ganar» o «Family Feud» están diseñados para que participen juntos todas las edades. Cada naviera y barco programa los suyos especialmente durante los días de navegación.
✱ Para los amantes de la cultura y el aprendizaje
Los días de navegación son perfectos para participar en actividades culturales y educativas que muchas veces pasamos por alto:
- Charlas y conferencias temáticas. Especialmente en líneas como Cunard Line, Holland America y Viking, donde ofrecen conferencias fascinantes sobre destinos, historia o astronomía. En el Queen Mary 2, asistí a una charla sobre navegación astronómica que me tuvo completamente absorto durante hora y media.
- Visitas tras bambalinas. Muchos barcos ofrecen tours por zonas normalmente cerradas al público. Por ejemplo, visitando las cocinas de los grandes barcos de Royal Caribbean ver cómo preparan 15.000 comidas diarias en un espacio relativamente pequeño. Estas visitas suelen tener plazas limitadas, así que reserva el primer día.
- Catas y clases culinarias. Desde catas de vino o destilados hasta clases de cocina internacional. Por ejemplo, la clase de sushi en el Norwegian Bliss es tanto una experiencia gastronómica como cultural, con explicaciones sobre las tradiciones japonesas asociadas a cada plato.
✱ Para quienes buscan diversión nocturna
La noche en los días de navegación ofrece algunas de las mejores experiencias:
- Casino en alta mar. Los días de navegación son cuando los casinos están abiertos las 24 horas. Si te gusta probar suerte, estos días tienen torneos especiales y mesas más animadas. Eso sí, recuerda siempre jugar con responsabilidad y presupuesto fijo.
- Espectáculos exclusivos. Los grandes shows suelen programarse en días de navegación cuando todos los pasajeros están a bordo. El espectáculo acuático en el «Aqua Theater» del Allure of the Seas es simplemente espectacular, con clavadistas profesionales saltando desde 10 metros de altura… ¡mientras el barco está en movimiento!
- Fiestas temáticas. Las White Parties de MSC, las 80 ‘s Dance Parties de Royal Caribbean o las Glow Parties de Carnival tienen algo especial cuando ocurren en medio del océano. Ahora están en auge las Silent Disco bailando con auriculares.
Las preguntas más populares sobre los días de navegación
¿Me voy a marear en un día de navegación?
Depende de muchos factores. Los barcos modernos tienen estabilizadores impresionantes que minimizan el movimiento. En mi experiencia, es muy raro sentir mareo en condiciones normales.
Dicho esto, si te preocupa, hay algunos trucos que funcionan:
- Camarote en medio del barco y en pisos intermedios (menos movimiento)
- Mirar al horizonte frecuentemente
- Ginger ale o galletas de jengibre (funcionan mejor que muchas pastillas)
- Pulseras de acupresión (no tengo pruebas científicas, pero a mí me ayudan)
✱Puedes ver más trucos contra el mareo en este artículo:
https://cruceroadicto.com/mareo-en-un-crucero-consejos-para-evitarlo.html
¿Cómo evitar las colas en días de navegación?
La clave está en nadar contracorriente. Literalmente:
- Desayuna tarde (9:30-10:30) cuando la mayoría ya ha terminado
- Almuerza pronto (11:30-12:00) o tarde (14:30-15:00)
- Usa los comedores secundarios. En el Allure of the Seas, mientras el Windjammer (buffet principal) estaba a reventar, el Park Café en Central Park estaba prácticamente vacío.
- Reserva show para las primeras funciones, que suelen estar menos concurridas
- Visita la piscina a primera hora o a última hora de la tarde
¿Qué pasa si llueve durante un día de navegación?
Pues que te toca plan B, como en cualquier vacación. Pero aquí tienes ventaja: los cruceros están DISEÑADOS para entretener a miles de personas en interiores.
Tras más de un centenar de cruceros, puedo asegurarte que las navieras tienen programación alternativa bien preparada: más shows interiores, más actividades en el atrio, y en barcos grandes, espacios como Central Park de Royal Caribbean tienen zonas cubiertas que se convierten en el centro de actividad.
Mi recomendación: ten siempre un libro o juego de mesa a mano, y aprende a disfrutar también de esos momentos «obligados» de calma. A veces, una tarde lluviosa leyendo en un rincón acogedor con una taza de té mirando al océano embravecido resulta más memorable que un día soleado junto a la piscina.
¿Es cierto que hay que madrugar para conseguir tumbona en los días de navegación?
Ah, el eterno drama de las tumbonas. Esto sí que es un tema universal que genera todo tipo de conflictos a bordo.
La situación en 2025 sigue siendo complicada, especialmente en barcos grandes durante temporada alta. El fenómeno de «reservar» tumbonas colocando toallas a las 7 de la mañana y luego desaparecer durante horas sigue siendo habitual, aunque las navieras intentan combatirlo.
Royal Caribbean, MSC y otras navieras han implementado sistemas donde el personal retira objetos personales de tumbonas no ocupadas tras 30-45 minutos. En teoría. En la práctica, he visto que esta regla se aplica de forma muy irregular.
Algunos consejos que realmente funcionan:
- Si quieres tumbona en primera fila junto a la piscina principal y es temporada alta: sí, probablemente tendrás que madrugar (antes de las 8:00).
- Una mejor estrategia: busca piscinas o áreas de sol secundarias. Mientras la piscina principal suele ser una batalla campal por las tumbonas, la zona de la piscina secundaria puede estar prácticamente vacía.
- Otra opción: espera hasta después del almuerzo (14:30-15:00). Es el momento en que mucha gente abandona las piscinas para prepararse para la cena o descansar.
- Barcos como el Celebrity Beyond o el MSC Seashore tienen sistemas digitales para reservar tumbonas en zonas premium que, aunque cuestan unos 20-30€ adicionales por día, eliminan completamente este estrés.
✱ Mi recomendación personal después de tantos cruceros: no bases tu día de navegación en conseguir la tumbona perfecta. Es la mejor manera de empezar el día frustrado. Hay muchísimos otros espacios agradables en el barco, y siempre puedes darte un chapuzón en la piscina aunque no consigas tumbona junto a ella.
¿Cómo disfrutan los cruceristas sus días de navegación?
Recientemente se ha planteado esta pregunta en nuestro Club de Cruceristas y la respuesta fue fantástica.
Muchos de los miembros compartieron sus experiencias y preferencias, mostrando la diversidad de formas de disfrutar estos días especiales. He aquí algunas de las ideas más inspiradoras que surgieron del debate:
«Es el día ideal para pedir el servicio de habitaciones y empezar desayunando tranquilamente en el balcón. El resto del día, ir a contracorriente: tomar el sol en el balcón, buscar el rincón más tranquilo del barco para relajarse, leer, escuchar música con auriculares, un juego de mesa y escapar de las actividades del diario de abordo. Y comer y cenar antes de lo habitual para evitar aglomeraciones.»
«Pasar el máximo tiempo posible en cubierta, disfrutando del mar y de la navegación… Alejarse de la multitud y buscar la tranquilidad en algún lugar casi no abarrotado (sí que los hay), una bebida y algo de picar, algún libro o guía turística de la biblioteca, una mantita o en su defecto una toalla de piscina, por si acaso surge una siesta maravillosa…»
«En el primer transatlántico te surgen dudas: ¿qué haré?, ¿me pasarán las horas, los días? La respuesta es disfrutar del barco y rincones poco concurridos, desayunar sin prisas, leer, cerrar los ojos… Un crucero transatlántico es como un retiro de desconexión en movimiento.»
«Somos de descansar y relajarnos. Levantarnos con parsimonia, como si de un fin de semana se tratase. Ir a desayunar sin prisa (o si eres de café inmediato tras levantarte y tus compañeros de camarote van lentos, es un buen día para pedir algo de desayunar en el camarote). Buscar una hamaca lejos de la piscina para leer, inspeccionar el barco…»
«Todo va a depender del barco y sus actividades. En Costa lo hemos pasado bien participando en juegos de preguntas/respuesta consiguiendo algún premio. En Holland hemos participado en audiciones de obras de arte. En el Yacht Club de MSC, el cuidado hacia el pasajero roza la excelencia. En Cunard (QM2), ‘Illuminations’ ofrece el planisferio más grande en un barco, con charlas sobre nuestro universo en pantalla cenital y butacas reclinadas.»
Otros miembros del Club mencionaron actividades específicas como acudir al spa a primera hora cuando está prácticamente vacío, participar en torneos de juegos de mesa, explorar cada rincón del barco con cámara en mano para documentar detalles que muchos pasajeros nunca llegan a ver, o simplemente «perder la noción del tiempo» mientras contemplan el horizonte.
Lo fascinante es observar cómo cada crucerista encuentra su propia manera de disfrutar estos días, desde los que buscan tranquilidad absoluta hasta los que aprovechan para participar en cada actividad disponible.
No hay una forma correcta o incorrecta, solo la que mejor se adapte a lo que necesitas en ese momento de tu vida y tus vacaciones.
Los días de navegación en crucero en 2025
Más de 20 años embarcando y superados los 100 cruceros, y ¿sabes qué? Sigo sin poder explicar bien qué tienen de especial estos dichosos días de navegación. Lo he intentado muchas veces con amigos que nunca han viajado en crucero.
«Pero… ¿qué haces todo el día en un barco?» me preguntan con cara de no entender nada.
Y es que suena raro, lo admito. Pagar para estar «encerrado» en un barco cuando podrías estar visitando Venecia o Santorini. Hasta que lo pruebas. Y entonces… lo entiendes.
No es el tobogán acuático ni el simulador de surf. No es el buffet ni los conciertos. Todo eso está bien, claro.
Pero creo que lo que realmente nos engancha a los cruceristas veteranos tiene más que ver con algo tan simple como apoyarte en la barandilla de una cubierta a las 8 de la tarde, con el sol poniéndose sobre un mar que parece infinito, mientras sientes la brisa marina y piensas… en nada.
Esa sensación de libertad absoluta, de estar literalmente «en medio de ninguna parte«, es única. Y más valiosa que nunca en 2025, cuando el bombardeo digital es constante y la desconexión auténtica casi imposible.
Es curioso lo que nos comenta algunos lectores: muchos reconocen que pasan los primeros días de navegación corriendo de un sitio a otro, probando todas las actividades, y es solo hacia el final del crucero cuando descubren el placer de simplemente contemplar el océano. Algunos necesitan varios cruceros para aprender esta lección.
En un mundo hiperconectado donde el tiempo libre es cada vez más escaso, pasarse un día entero donde tu única obligación es decidir si quieres otro mojito o prefieres echar una siesta… eso no tiene precio. Es un lujo que va mucho más allá del dinero que pagas por el crucero.
Quizás por eso muchos primerizos le tienen miedo a estos días: porque no estamos acostumbrados a simplemente ESTAR, sin pantallas, sin listas de tareas, sin objetivos.
Así que mi último consejo, después de todos estos años y todos estos barcos, es muy simple: en tu próximo crucero, dedica al menos un par de horas durante un día de navegación a no hacer absolutamente nada planificado. Sin app, sin diario de a bordo, sin plan, sin expectativas. Solo tú y el océano.
Porque lo que hace mágico un crucero no es la cantidad de cosas que haces, sino los momentos en los que redescubres el valor del tiempo.
¿Qué haces en tus días de navegación? ¿Tienes algún truco o descubrimiento que te gustaría compartir con la comunidad?
✓ Cuéntanos tu experiencia en los comentarios.
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