Los taínos hablaban de Guabancex y los mayas de Huracán, el Corazón del Cielo. Aquí reúno las leyendas y mitos de huracanes que se cuentan en el Caribe, cada uno en versión corta y con lo que dicen de verdad las fuentes, porque pocas leyendas de un fenómeno natural han dejado tanta huella: la palabra que usamos en español, y de la que sale el inglés hurricane, es taína.
- Las dos leyendas del huracán con fuente antigua son la taína de Guabancex, que recogió fray Ramón Pané, y la maya de Huracán, el Corazón del Cielo del Popol Vuh.
- El dios taíno «Juracán» que aparece en tantas webs no sale como dios en las crónicas que recoge Cayetano Coll y Toste, que fue quien lo presentó como espíritu maléfico en 1907.
- «Huracán» es voz taína según la RAE · del español pasó al inglés.
- La historia de «Her-ricane» es un relato moderno y su etimología es falsa.
- Antes muchos huracanes llevaban el nombre del santo del día; hoy los nombres los pone un comité de la Organización Meteorológica Mundial.
Leyendas de huracanes cortas: los mitos que se cuentan en el Caribe
Las leyendas del huracán mejor documentadas son la taína y la maya, y en las dos el viento depende de un ser que se enfada o que castiga. Debajo de cada una tienes la versión corta, para leer en un minuto, y una segunda pestaña con lo que cuentan las fuentes, que a veces es bastante menos de lo que circula por internet.
La leyenda de Guabancex y sus dos ayudantes
- Taínos
- La Española
- Fray Ramón Pané
Los taínos de La Española contaban que Guabancex era una cemí, uno de sus espíritus, y que era mujer y estaba hecha de piedra. Cuando se enfadaba hacía correr el viento y el agua, lo tiraba todo al suelo y arrancaba los árboles.
No trabajaba sola. Guatauva, su pregonero, iba avisando a los demás cemíes de la isla para que la ayudasen a traer viento y lluvia. El otro ayudante, Coatrisquie, juntaba el agua en los valles que hay entre las montañas y luego la soltaba de golpe para que lo destrozara todo.
El relato está en la «Relación acerca de las antigüedades de los indios» de fray Ramón Pané. Allí Guabancex es una cemí que estaba en las tierras de un gran cacique llamado Aumatex, y sus ayudantes aparecen como Guatauva y Coatrisquie (otras ediciones escriben Guataubá o Cuatrisquie).
Lo curioso es lo que Pané no dice. No relaciona nunca a Guabancex con la palabra «huracán», y el apodo de «Señora de los vientos» que tanto se repite no aparece en su texto. Las figuras con dos brazos en espiral, como un remolino, las interpretó como imágenes del huracán el antropólogo cubano Fernando Ortiz en 1947, y que de ahí salga el símbolo de huracán de los mapas del tiempo se dice mucho, pero no he encontrado ninguna fuente que lo demuestre.
Huracán, el Corazón del Cielo de los mayas
- Mayas k’iche’
- Popol Vuh
- Guatemala
Al principio solo había cielo y mar en calma. El Corazón del Cielo, que se llamaba Huracán, se reunió con los otros dioses creadores, dijeron «Tierra» y la tierra apareció, y las montañas salieron del agua.
Después quisieron hacer personas. Las hicieron de madera, pero aquellos hombres no tenían corazón ni entendimiento y no se acordaban de quienes los habían creado. Entonces el Corazón del Cielo preparó un diluvio, del cielo cayó una lluvia de resina y los hombres de madera acabaron destrozados. Los monos araña que viven hoy en el bosque, dice el relato, descienden de ellos.
La historia está en el Popol Vuh, el libro sagrado de los mayas k’iche’. En la traducción de Allen J. Christenson, el Corazón del Cielo son en realidad tres rayos, el primero llamado Rayo Huracán, que crean el mundo con Tepeu y Gucumatz.
El nombre da para discutir. En su lectura más sencilla, Juraqan significa «una pierna», aunque el propio Christenson avisa de que la etimología es oscura y los colaboradores k’iche’ de Dennis Tedlock lo leían como «único en su clase». Que la palabra maya llegara desde las Antillas es una hipótesis que ya planteó Daniel Brinton en 1868, y nadie la puede dar por segura.
¿Existió de verdad el dios Juracán?
Casi todas las webs hablan de Juracán como el dios taíno de las tormentas, y al tirar del hilo me llevé una sorpresa. En las crónicas que recoge el médico e historiador puertorriqueño Cayetano Coll y Toste, como las de Las Casas o Pedro Mártir, «huracán» es el nombre que los indios daban a la tormenta, no a un dios.
Fue el propio Coll y Toste quien, en su «Prehistoria de Puerto Rico» (premiada en 1897 y publicada en 1907), presentó a Juracán como el espíritu maléfico de los indoantillanos, y él mismo reconocía que la plegaria taína que publicaba era una reconstrucción suya. Cuarenta años después, Fernando Ortiz lo trató ya como deidad en «El huracán, su mitología y sus símbolos».
No le resta interés. A mí me parece una historia estupenda, la de una palabra para nombrar la tormenta que con el tiempo acabó convertida en dios.
Oyá, la orisha de los vientos en Cuba
En la santería cubana, la Regla de Ocha, hay una figura que no es leyenda sino creencia viva. Oyá es la orisha que propicia los temporales y los vientos huracanados; la llaman señora del remolino y de los muertos, y dicen que vive en la puerta de los cementerios. La incluyo con el respeto que merece una fe que se sigue practicando hoy en la isla.
Cuando los huracanes llevaban nombre de santo
Durante siglos, en las Antillas, muchos huracanes se conocían por el santo del día en que golpeaban. En Puerto Rico hay tres que se recuerdan bien:
- 26julHuracán Santa Ana1825 · Puerto Rico
- 13sepHuracán San Felipe1876 · Puerto Rico
- 13sepHuracán San Felipe II1928 · Puerto Rico
Dos huracanes el mismo día del calendario, con 52 años de diferencia, y por eso al segundo le tocó el número.
¿De dónde viene la palabra huracán?
El Diccionario de la Real Academia lo resume en dos palabras: «Voz taína». Es la lengua de los pueblos que vivían en las Antillas cuando llegaron los españoles, y del español pasó al inglés, que la escribe hurricane. La define como un viento muy impetuoso y temible que, a modo de torbellino, gira en grandes círculos, y no se me ocurre mejor descripción.
Ojo con «Her-ricane». Circula por redes un relato según el cual cada huracán sería el espíritu de una mujer africana arrojada al mar desde un barco negrero, y por eso la palabra vendría de «her» (ella, en inglés). Cuando publiqué este artículo en 2017 lo conté como leyenda. Hoy sé que es una historia moderna: no he encontrado rastro de ella anterior a ese mismo año, y la web de verificación PolitiFact califica de falsa esa etimología.
¿Dónde nacen los huracanes que llegan al Caribe?
Muchos nacen muy lejos, frente a África. Cada año se forman sobre el norte de África unas 60 ondas tropicales que viajan hacia el oeste por el Atlántico, y según el laboratorio oceanográfico de la NOAA (AOML) son la semilla de cerca del 85 % de los huracanes intensos. La versión de 2017 de este artículo hablaba de la costa este de África y de unas corrientes cálidas africanas; ninguna de las dos cosas es correcta.

Para que una de esas ondas se convierta en huracán hace falta combustible, y es el agua del mar: al menos 26,5 °C, no solo en la superficie sino hasta unos 50 metros de profundidad. En el hemisferio norte gira en sentido contrario a las agujas del reloj, y en el sur, al revés.
¿Cómo se mide la fuerza de un huracán?
Una tormenta tropical pasa a ser huracán cuando su viento sostenido llega a 119 km/h (64 nudos). A partir de ahí se usa la escala Saffir-Simpson, que el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos divide en cinco categorías, y de la 3 en adelante ya se habla de huracán mayor.
- 1119-153
- 2154-177
- 3178-208
- 4209-251
- 5252 o más

¿Por qué los huracanes tienen nombre de persona?
Se les pone nombre para avisar mejor a la gente, y la costumbre ha cambiado mucho desde los tiempos del santo del día.
En las Antillas, muchos huracanes toman el nombre del santo del día en que golpean.
El meteorólogo británico, al frente desde 1887 del servicio meteorológico de Queensland (Australia), bautiza tormentas con letras griegas, criaturas mitológicas, nombres de mujer y hasta con los de políticos que le caían mal.
Estados Unidos empieza a usar oficialmente nombres de mujer para las tormentas del Atlántico.
Llegan los nombres de hombre al Atlántico (el primero fue Bob), en parte gracias a la campaña de la feminista de Florida Roxcy Bolton.
La Organización Meteorológica Mundial deja de usar el alfabeto griego cuando se agota la lista y crea una lista suplementaria.
Se retira Melissa, el huracán más fuerte que ha tocado tierra en Jamaica, y en su lugar entrará Molly.
Hoy los nombres los decide el Comité de Huracanes de la Asociación Regional IV de la Organización Meteorológica Mundial. Hay seis listas de 21 nombres que se van turnando, de modo que la de 2026 volverá en 2032, y en ellas se alternan nombres de hombre y de mujer en inglés, español y francés. No se usan la Q, la U, la X, la Y ni la Z.

Cuando un huracán hace mucho daño, su nombre se retira para siempre. Andrew, Georges y Katrina ya no volverán, y en 2018 salieron de la lista de golpe Harvey, Irma, María y Nate. En la versión de 2017 de este artículo me preguntaba si Harvey e Irma serían los siguientes en desaparecer, y lo fueron.
¿Y si voy de crucero en temporada de huracanes?
Ante un huracán, las navieras rara vez cancelan un crucero; lo habitual es cambiar el Caribe oriental por el occidental, o al revés, o añadir un día de navegación. Las condiciones que publican en España navieras como MSC Cruceros o Norwegian Cruise Line contemplan cambiar u omitir escalas por meteorología sin asumir responsabilidad, así que mi consejo es leerlas antes de reservar y viajar con seguro, sabiendo que suele cubrir retrasos, interrupciones y cancelaciones, pero no un simple cambio de itinerario.
De todas las leyendas me quedo con la de Guabancex. Es la que tiene la fuente más directa, y la imagen de un pregonero que va avisando a los demás espíritus para que traigan viento y lluvia se entiende a la primera. Si en tu familia o en tu isla se cuenta otra leyenda del huracán, me encantaría leerla en los comentarios.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra huracán?
Es una voz taína, según el Diccionario de la Real Academia, que la define como un viento muy impetuoso y temible que gira en grandes círculos a modo de torbellino. Del español pasó al inglés como hurricane.
¿Quién era el dios del huracán?
Depende del pueblo. En el Popol Vuh de los mayas k’iche’, Huracán es el Corazón del Cielo. Entre los taínos, la fuente antigua habla de Guabancex; el dios Juracán es una reconstrucción posterior, de Coll y Toste en 1907.
¿Es verdad la leyenda de Her-ricane?
No como leyenda antigua. Es un relato moderno que circula por redes y la etimología que propone es falsa: la palabra viene del taíno a través del español.
¿Qué pasa si se acaban los nombres de la lista?
Desde 2021 se usa una lista suplementaria aprobada por la Organización Meteorológica Mundial. Antes se recurría al alfabeto griego, como en las temporadas de 2005 y 2020, pero se abandonó porque nombres como Zeta, Eta y Theta se confundían en los avisos.
Fuentes consultadas (14)
- Fray Ramón Pané, «Relación acerca de las antigüedades de los indios» (ed. México, 1932) · Universidad de Wisconsin
- Allen J. Christenson, «Popol Vuh: Sacred Book of the Quiché Maya People» · Mesoweb
- Cayetano Coll y Toste, «Prehistoria de Puerto Rico» (1907) · Proyecto Gutenberg
- «¿Huracán o Quetzalcóatl? Dios de El Tajín», revista Arqueología 32 · INAH
- Diccionario de la lengua española, «huracán» · RAE
- Verificación sobre «Her-ricane» · PolitiFact
- Oyá · EcuRed
- Historia de los nombres de los ciclones tropicales · NHC (NOAA)
- Escala de huracanes Saffir-Simpson · NHC (NOAA)
- Ondas del este africano y temperatura del mar · AOML (NOAA)
- Nombres del Atlántico y retirada de Melissa · OMM
- Clement Wragge · Bureau of Meteorology (Australia) y AOML (NOAA)
- Daniel G. Brinton, «The Myths of the New World» (1868) · Proyecto Gutenberg
- Cruceros y huracanes · Cruise Critic

