Viaje secreto del Queen Elizabeth en plena II Guerra Mundial
El 5 de marzo de 1940 llegaba a Nueva York el último ocean liner de Cunard, el Queen Elizabeth, en un viaje secreto que atravesó las líneas enemigas

El 5 de marzo de 1940 llegaba a aguas norteamericanas un inacabado Queen Elizabeth, futuro ocean liner de Cunard, después de realizar una secreta travesía por el Atlántico Norte evitando ser detectado por la aviación y los u-boat nazis. El Pittsburgh Post-Gazette lo relataba así el 7 de marzo en portada: «El transatlántico de 28.750.000 dólares, el Queen Elizabeth, el barco más grande y más rápido, arribó anoche al puerto de Nueva York después de un exitoso y audaz viaje inaugural desde Inglaterra cruzando el peligroso Atlántico Norte».

El barco de Cunard, de 85.000 toneladas, cuando atracó en Nueva York aún no había sido completado, por lo que los directivos de la naviera pretendían realizar su viaje inaugural oficial cuando el conflicto bélico finalizara. A su llegada el puerto neoyorquino otros dos ocean liners estaban atracados en este «santuario neutral», el Normandie, de French Line, y el Queen Mary, también de Cunard. Poco después un cuarto transatlántico atracó en Nueva York, el Mauretania.
Pero el Queen Elizabeth no iba a permanecer inacabado en el muelle de la ciudad norteamericana hasta el final del conflicto. En noviembre de ese año navegó hasta Singapur, donde fue terminado y transformado en buque de transporte de tropas.

