Crucero caribe en el Norwegian Pearl: embarcando en Miami

Continuamos nuestra aventura por el Caribe

reporteros a bordo

por Mª Angeles y Vicente



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Norwegian Pearl
Norwegian Pearl
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Norwegian Pearl
Naviera: Norwegian Cruise Line 
Año construcción: 2006
Tonelaje: 93.502 Tn
Pasajeros: 2.394
Tripulación: 1.124
Itinerario: Miami, Ocho Rios (Jamaica), Islas
Caiman, Cozumel (Mexico),Miami



Día 1: Embarcando en el Norwegian Pearl

Hace un día despejado, con un calor húmedo y agobiante. 27º
El taxista que nos lleva desde el hotel, con el que hemos negociado antes de salir, nos lleva por Mc. Cartur Bridge, y nos cobra 25 dólares.
Llegamos a las 2 p.m. Los maleteros que nos recogen las maletas nos exigen la propina de malas maneras, son dos negros, cubano-americanos y enormes, de los que paso y me las tiran al carro que las subirá al barco de malas formas. No sé como NCL permite esas cosas con sus clientes.

El camarote es exterior 8590, en el centro del barco, que resulta amplio, cómodo y, a pesar de ser visión obstruida, luminoso. Paseamos por la zona de la piscina, que ya está llena de gente. Nos vamos al buffet, para comer. Cuándo estamos terminando, vienen algunos miembros de la tripulación, anunciando por las mesas que va a empezar el simulacro de salvamento reglamentario. Nos dirigimos a nuestra estación establecida, en dónde poco a poco va llegando más gente. Es el en City bar, en la cubierta 6, que tiene un diseño agradable y sillones muy cómodos. Hay un piano, por lo que me imagino que habrá actuaciones.

Terminamos bastante pronto, y como ahora no hay que llevar los chalecos salvavidas, que son un engorro, rápidamente vamos saliendo. Volvemos hacia el camarote, y al llegar, las maletas ya están en la puerta, con la mala suerte de que una tiene rota el asa. Es una maleta nueva que compramos hace 20 días, poco antes de iniciar el transatlántico hacia Miami. En recepción se quedan con ella para intentar arreglarla.
Pasados tres días, nos la devuelven tras ir varias veces a peguntar por ella; pero la maleta está arreglada solamente a medias. Pedimos hacer una reclamación, pero nos cuentan que tenemos que hacerla directamente a NCL, ya que el barco en sí, no puede indemnizarnos con todo lo que valdría, ya que es una Samsonite. (Un mes después de haber desembarcado, después de haber mandado a NCL la reclamación, ni siquiera nos han respondido…)


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Norwegian Pearl,Caribe
Amarrado en el puerto de Miami
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Norwegian Pearl, Caribe
vista de la piscina
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En éste tipo de barcos los camarotes tienen bastante sitio para guardar la ropa y accesorios. Colocamos todas nuestras cosas, sin problema. El Pearl, es un barco de la serie Jewel y casi idéntico al Jade de ésta compañía, que ya conocemos bastante bien pues hemos hecho en él tres cruceros, a Cabo Norte, Mediterráneo y Atlántico.

Inicialmente hemos tenido un choque con éste barco. Venimos del Epic y de hacer un transatlántico, y aquí con un barco más pequeño y antiguo, y por el Caribe, el ambiente y el tipo de pasajero es bastante diferente. En aquel era gente con ánimo de descansar, educados y con un ambiente estupendo. En éste, abundan grupos de amigos de entre 30-50 años, con muchas ganas de ruido, música y juerga; con la idea de estar permanentemente en la piscina bebiendo y tomando el sol. La música desde la mañana a la noche, con ritmo caribeño y muy alta, lo que nos da idea de que va a ser un crucero de bastante jaleo. Algo así como un Mediterráneo en agosto.

Cenamos en el SUMMER PALACE:
Uno de los dos restaurantes sin cargo adicional. Está decorado como el salón de un palacio de los zares y, en un sitio destacado, hay una gran pintura con la familia del último zar en pleno, cosa que no encuentro de muy buen gusto… Es demasiado rococó, muy grande, y ocupa toda la popa de la cubierta 7. La iluminación es bastante tenue. Lo bueno de ir solos, es que las mesas para dos personas están al lado de las ventanas, y hace mucho más agradable la cena.

Pedimos:
-Crema de alubias rojas. Muy buena, con un aliño que me recuerda al sabor de la morcilla.
-Crema de setas.
-Salmón plancha, con verduras de wok. El salmón es de todos los pescados que he probado la mejor opción. Esta muy bueno, jugoso y en su punto.
-Rosbif (rosado, perfecto), con puré de patata y verduras.
-Helados
-Fruta

El menú, por lo que hemos visto, parece ser bastante idéntico a los que hemos tenido en el Epic. Al ser la misma compañía, los tendrán estandarizados para todos sus barcos. El otro restaurante, el INDIGO, es más informal, está decorado con grandes fotos modernas y con mucho colorido. La iluminación es también muy tenue, casi diría que oscura. Y lo malo, es que allí hace mucho frío.También se puede cenar, en el buffet y en 8 restaurantes más. Son los de especialidades (italiana, mejicana, francesa, americana, asiáticas), en los que se paga un suplemento de 10, 15 ó 25 dólares.

Tomamos la copa en el City Bar, escuchando a una cantante melódica con piano, que es estupenda.
Se puede escuchar música con cantantes en directo, desde el mediodía hasta la madrugada, por casi todos los lados: Bar City; Salón Spinnaker; Summer Palace; Crystal Atrium; Bliss Ultra Lounge; Piscina.


Día 2: Navegación

Día soleado, 23º. Hoy hacíamos escala en la isla de NCL, Great Stirrut Kay, pero comunican (también en español), que por el estado del tiempo es imposible intentar ir hacía allí, con lo que se cambian los planes y el rumbo, y seguimos hacia la próxima escala que será Ocho Ríos, después de otro día de navegación. Nos da rabia, pues resultaba muy atrayente la idea de estar todo el día en una isla caribeña muy preparada para estar relajado.

El mar está bastante agitado, y el barco se mueve, aunque sin problema de molestias.
Pasamos el día paseando para conocer el barco, y leyendo en la piscina, en la que, como nos pareció ayer, está casi todo el barco tomando el sol y bebiendo. La impresión alrededor de la piscina, es un poco agobiante; mires a dónde mires, todo lleno de gente. Pero si te retiras un poco, hacia otra parte de la cubierta, encuentras hamacas libres.Hacemos jogging en la pista de paseo, que aquí da la vuelta a todo el barco (en la cubierta 6) y casi siempre al aire libre, que es una delicia.

La mayor parte del pasaje nos parece que son americanos. Españoles, creemos que muy pocos y vamos identificando algunos de vez en cuándo. Hay un grupo de catalanes.


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Norwegian Pearl,Caribe
mar revuelto antes de llegar a la isla de NCL
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Norwegian Pearl, Caribe
nuestro camarote
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Por la tarde un rato de gimnasio, que está muy bien equipado, como es habitual en la compañía.

Cenamos en el buffet:

-Crema de coliflor
-Sopa de noodels con pollo
-Lomo de cerdo asado con salsa al calvados (delicioso)
-Pasta con salsa de queso.
-Fruta

El buffet del Pearl está bastante bien, es variado y grande, y muy bien organizado con zonas repetidas para que no haya colas.

Vamos al espectáculo del Theatre: un cuarteto masculino, con voz en directo, que hace un tributo a Frankie Valli & The Four Seasons.
Cantan, entre otras, Sherry, Big Girls Dont’ Cry; Walk Like a Man y Can’t Take My Eyes Off You, canciones “de siempre” que nos emocionaron otra vez y nos encantaron.
El grupo es bueno, aunque resultan un poco sosos.


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reportero a bordo, experiencia en crucero

Mª Ángeles Ruiz y Vicente Cañón

 

[dropcap2]D[/dropcap2]esde siempre viajar ha sido una de las cosas que más nos ha gustado. España la conocemos bastante, y poco a poco vamos ampliando con otros países

Nuestra primera experiencia con los cruceros fue en el 1998, con el buque D. Juan, una pieza ya casi histórica en ése momento, con el encanto de un barco sumamente marinero y adornado con maderas oscuras. Era un crucero por el Mediterráneo, en el mes de noviembre, y durante toda la semana que duró, no hubo un día en que el mar estuviera tranquilo. Las olas eran tan grandes que parecían sobrepasar el barco y, se movía tanto, que era imposible caminar bien ni siquiera agarrado.

A pesar de ello, nos enamoramos de esa forma de viajar y, afortunadamente, seguimos disfrutándola. Ya hemos realizado 13 cruceros.

Y desde que con internet se puede diseñar mejor cada escala, parece que se empiece a vivirlas mucho antes de llegar a ellas.

En barco hemos conocido todo el Mediterráneo; Noruega y Cabo Norte; el Atlántico hasta Casablanca y Agadir, la Patagonia desde Buenos Aires hasta Santiago de Chile; Islas de Grecia y Turquía con un velero de Star Clippers; bastantes islas del Caribe; el Báltico; y últimamente un transatlántico Barcelona-Miami.

Nuestros próximos proyectos son Alaska y Canadá costa Oeste, o Canadá costa Este. Aunque la lista es muy larga, y cada día se van añadiendo nuevas posibilidades.

Mª Ángeles Ruiz y Vicente Cañón

viajar en crucero




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