¿Ofrecen una imagen real de lo que es un crucero?

por Conchi Castañeira

 

La otra noche mientras me recorría todos los canales de la televisión sin encontrar nada que mereciese la pena verse, me topé con unas imágenes que no se me hicieron del todo desconocidas. Se trataba de la piscina de un barco, eso a estas alturas lo tengo más que claro. Así que decidí dar descanso al mando a distancia y quedarme cómodamente instalada en el sofá para ver de qué barco y que tipo de programa se trataba. De esta forma descubrí que se llamaba “conexión Samanta” y que a ese capítulo en especial lo titularon “vacaciones en el mar”.

No me dejo indiferente, es más de estar como he dicho antes, cómoda en mi sofá, pase a revolverme de una manera incomoda, podría decirse. No me gusto demasiado lo que vi.
De todos es bien conocido el poder mediático de la televisión. Hoy en día gracias a este medio vemos pulular por platos a personajillos varios con aires de realeza. Como se suele decir, más vale caer en gracia que ser gracioso y últimamente parece que en este país lo gracioso vende, pero ¡cuidado! a veces lo gracioso puede rallar en lo soez y, lo que es peor, no corresponderse demasiado a la realidad.

El programa trataba de mostrar al espectador como es pasar una semana de vacaciones a bordo de un barco. El barco elegido fue el grandioso ” Liberty of the Seas” de la compañía Royal Caribbean y el recorrido el Mediterraneo. Hasta ahí todo bien, pero cuando se trató de escoger a las familias o parejas representantes de los españoles de a pie que escogemos este medio para viajar o vacacionar, el director del casting ese día debía de estar pasando una especie de insolación o algo parecido, pues, y siempre bajo mi forma de ver, no anduvo el muchacho demasiado fino, o es que ¿quizás esa era realmente su intención?,¿ convertir un magnifico crucero en un circo de los horrores?, porque para mí fue un horror lo que vi.

Vayamos por partes. El barco se vio muy poco, lo cual no deja de ser lastimoso, ya que a la gente nos gusta ver, conocer lo que desconocemos y así plantearnos si verdaderamente nos gustaría probarlo in situ. Lo poco que se pudo ver fue una especie de maraña de gente intentando bañarse en una piscina llena de críos gritando y salpicando. A un señor, protagonista él y su familia, buscando desesperadamente a la misma todo un día por el barco sin lograr encontrarles hasta la tarde. A una pareja de amigos jubilados y en sus propias palabras “solteros de oro” remojándose en un jacuzzi. A otra pareja autodenominados “expertos en cruceros” tomando el sol en cubierta, comiendo y bebiendo piñas coladas. Y, por ultimo a unos recién casados en luna de miel preparándose en su camarote para la cena de gala. Pero del barco, poco más. Repito una verdadera lástima.

Lo que si pudimos ver u oír fueron perlas varias, sobre todo de la boca de nuestra experta crucerista. Porque yo desde aquí digo que no soy experta en nada en especial, siempre se aprenden cosas nuevas que te hacen sentir que todavía hay mucho camino por recorrer, pero si esta señora o señorita es experta en cruceros, yo señoras y señores no quiero serlo, y lo digo alto y claro. Soy viajera y me gusta hacerlo en crucero, por muchos motivos que ahora no vienen a cuento, pero ante todo viajera, con curiosidades que solo me las satisfacen los sitios en los que desembarco y conozco cada día que dura esta aventura en el mar. Por favor, ¿cómo te puedes declarar experta crucerista, cuando ni siquiera conoces que las propinas ya te las cargan si o si, a la hora de pagar el total del crucero?, y ante todo, la esclavitud ya acabo, ¿cómo se puede decir que si no te miman y te tratan bien, no dejas propina? y todo esto zampándose tan ricamente unos huevos revueltos, a mí sí que se me revolvió el estómago. Y más cuando en la escala en Livorno, con visita a la única e inigualable ciudad de Florencia, capital del renacimiento, nuestra experta mientras seguía deglutiendo su desayuno dijo textualmente: “yo no me bajo del barco, hay que andar mucho y me canso”. Todo es respetable y sabemos que hay ciudades o escalas las cuales no se puede pretender ver en unas horas, pero siempre te llevas a casa una ligera idea de ellas, para después volver si es el caso a conocerlas a fondo. Pero, de ahí a quedarse en el barco durante 7 días…………no coments. Creo que llegado a este punto valgo más por lo que callo que por lo que puedo decir.

 

Y siguiendo este disparate de programa, también se vio parte de las excursiones, todas recreadas con una sensación de locura, de gentío, agobio y hasta de excursión colegial cantando la famosa canción de los payasos de la tele “hola don pepito”. Por no decir también que nos pintaron el mundo de los cruceros como un sitio apto para el ligoteo tipo inserso.

conexion samanta, cruceros

Nada más lejos. No me sentí identificada con nadie y me pregunte, si siendo el segundo barco más grande del mundo que en estos momentos navega por aguas del Mediterráneo, sería tan difícil encontrar a gente como yo misma y demás personas que conozco y opinan de la misma manera. No creo que seamos una especie en peligro de extinción.

Ante lo cual procedí a realizar un pequeña labor de investigación. Inste a varios conocidos que nunca han realizado un crucero a ver el programa y a que después me contasen sus impresiones. La respuesta fue unánime. Su primera impresión fue de estupor, de dudar si realizar un crucero. Gente, agobio…..

Pero como uno de ellos me dijo, siempre se debe saber separar el trigo de la paja, y confiar en que estas personas no sean representativas de los que elegimos esta forma de viajar y que un crucero en realidad no sea un gran parque de atracciones, un todo incluido en el mar, que en el fondo esa fue la única sensación que para ellos este programa dio. En cuanto a las excursiones, todos sabemos que cuando viajas también en circuitos organizados, el mayor miedo que llevas es el tiempo de que se dispone, esto es así, una realidad.

A mi pregunta de ¿viendo esto y sin tener nada más en cuenta, realizarías un crucero?, fueron también claros: TENGO MIS DUDAS.
Ahora vuelvo a lanzar esta pregunta al aire, pero de otra manera ¿ayudan este tipo de programas a vender un producto que a día de hoy está en alza?.

La polémica está servida.

Conchi Castañeira.

     

Puedes ver el video en este enlace: “Conexion Samanta: vacaciones en el mar” , y luego dejarnos tu opinión

   

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